21 jun 2011

El último Hombre en Pie

Día 361

Llevo meses adentrandome en el mar,
(sinceramente espero ver tierra pronto, de lo contrario
en vez ir a luchar, terminaré siendo conserje de la
embarcación) y no logro ver fuego ni oir gritos
de piedad, dolor y/o gloria.

Me encuentro a no sé cuantas millas de mi hogar
y hace un frío de los mil demonios. Me helo cada
noche hasta los huesos.

Día 412
No conosco el camino que llevamos ya. El soldado
que soy ha perdido la noción del rumbo-tiempo.

Día 427
Hemos pisado tierra firme. Por fin.
El lugar está cubierto de nieve, y las montañas
parecen estar avergonzadas de nuestra prescencia.
Hay un silencio abrumador.

Estamos avanzando por La Cordillera del Lobo.
Dentro de poco enfrentaremos la pelea y el destino.

Día 428
Arrivamos. Llegamos a las Cascadas Nébula.
Escuchamos cómo el ejército enemigo se acerca
a millas de distancia.

Espero con impaciencia el llamado
con mi mano en el pecho. El rítmo del agua arrulla la
tensión. El trueno de los tambores de guerra adelante,
y el piqueteo del metal en las espadas y lanzas hacen
que la cabeza me reviente en adrenalina.
Quiero empezar a contar muertos.
Quiero sentir el amargo sabor de la sangre en mis labios.

La nieve cubrirá nuestros pecados, y no recordaré
sus rostros, sus ojos...

1 comentario:

Dennis dijo...

me agrado!! bastante!!